#NiUnaMenos | Para algunos, un intento de lavar culpas
---> "Que Tinelli, Macri, Legrand o Giménez se cuelguen el cartelito no es más que un intento de lavar culpas, de desmarcarse de la cultura hétero patriarcal en la que fundan su fortuna y su miseria", escribió una cineasta.
---> "Me sorprende la cantidad de comunicadores que se suben al #NiUnaMenos siendo los primeros que buscan el grado de 'atorrantez' de las víctimas porque 'cuanto más inocente más vende'", apuntó una colega de Clarín.
---> "El día que una publicidad me muestre un chabón preocupado porque no puede sacar una mancha de la ropa, o un flaco maravillado por cómo el detergente remueve grasa de la vajilla, y hasta hombres bailando en un ambiente perfumado, ese día estaremos un paso adelante", leí en el muro de otra "amiga".
---> Leé la nota de María Iribarren haciendo click en el link
--> Acá: [http://bit.ly/1Gc5Ynw]
viernes, 5 de junio de 2015
Para decir #NiUnaMenos…
Para decir #NiUnaMenos…
La marcha del miércoles 3/6/2015 marca, sin dudas, un hito en la capacidad de movilización que una sociedad -que empieza a estar políticamente madura- puede tener.
Sin embargo, esto recién comienza. Esto recién comienza (si partimos del supuesto de que realmente está empezando) porque aún faltan hacer muchos ajustes dentro de los imaginarios sociales que ponen a las mujeres en un lugar de subalterno que no se revierte sencillamente.
La subalternidad es definida como ese lugar de silenciamiento, e invisibilidad desde el cual, el sujeto subalterno no puede hablar, sino ser “hablado” (Cfr. Spivak: 1991). Las mujeres, hemos ocupado ese lugar (de subalternidad) desde que la historia de occidente empezó a ser escrita y legitimada por la historiografía misógina, cuya tradición nace de la pluma del “Nunca bien ponderado” Aristóteles. Luego, el Cristianismo, organizó en torno de lo “femenino” una serie de analogías y metáforas que convirtieron a las mujeres en el “origen” de todos los males. Como sea, la historia de las mujeres es triste, y lo sigue siendo la crónica cotidiana que muestra cómo cada crimen cometido en contra de una mujer, es siempre un crimen doble o triple. Porque no sólo hay aniquilamiento “material” sino que sobre ese aniquilamiento material, la sociedad y en particular los Medios Masivos de Comunicación cometen un nuevo femicidio, o una nueva violación en términos simbólicos. Simbolismo que genera un tercer estamento de violencia porque erige sobre la supuesta “aberración” una serie complementaria de “argumentos elípticos” que acaban por justificar (intencionalmente) todo aquello que en la superficie de la letra parece intentar retractarse.
Sin embargo, el machismo y la misoginia no son un problema de varones que afecta a las mujeres, sino un problema que emerge como resultado de una matriz cultural profundamente arraigada en varones y mujeres de todas las clases sociales, y con cualquier tipo de formación académica u orientación sexo-genérica. Y creo que es este el punto más álgido. Cuando la subordinación es cultural, la reproducción de ese imaginario es casi inagotable. El verdadero desafío de los movimientos actuales, ya sean feministas, queer, o como prefieran llamarse (cuestión para nada menor, en cualquier caso) es justamente revisar y deconstruir sus propias matrices patriarcales (expresión casi paradojal).
Volviendo al gran “¿acontecimiento?” (En su sentido Deleuzeiano) ¿Qué significó la marcha “#NiUnaMenos” para un colectivo de mujeres dentro de las cuales, muchas de ellas no terminan de ponerse de acuerdo en si realmente quieren o no “desterrar” la violencia? Para algunas, una buena oportunidad para arremeter en contra de “La Yegua”… para muchas otras, una oportunidad de manifestarse en contra de un sistema machista que ha castigado a La Presidenta, por su doble rol como mujer y como mandataria, en donde lo primero parece ser más imperdonable que las decisiones que toma desde el segundo rol. La Revista Noticias ha sabido hacer una apología indisimulable del odio hacia la mujer, emblemáticamente encarnada por CFK.
Hasta aquí nada parece sonar desconocido. Todxs estamos bastante al tanto de estas cuestiones. Pero lo que me ha movido a escribir esto es la impresión cada vez más espantosa que me generan ciertas expresiones de mujeres que, se supone, hacen, o han hecho alguna reflexión sobre el tema. De algunas feministas, voy a abstenerme de hablar, porque sencillamente incurren en las incoherencias más nefastas y abominables en las que pueden incurrir… pero me preocupan las otras, las que sin asumirse políticamente como feministas adoptan una postura progresista en relación a la vulnerabilidad de las mujeres. Me preocupa cuando sus prácticas incluyen elegir el amor entre mujeres, pero también seguir asumiendo en ese vínculo, relaciones que reproducen el imaginario de la sensualidad/sexualidad/genitalidad heteronormativa. Me preocupan cuando hablan como “machos”, cuando describen sus aventuras sexuales como lo haría el más obvio de los machistas, y me preocupa, no desde un lugar de pseudoautoridad moral o intelectual, sino desde la paradoja del silencio/palabra. Porque cuando usamos expresiones, habitualmente usadas por los varones, para referirse a las mujeres como “cosas que le pertenecen” “cosas de las que obtienen disfrute personal y egoísta” la pregunta que se detona es ¿desde dónde se produce ese “ruido” en el sentido de lo afirmado?... ¿desde un discurso que interrumpe al discurso machista, o por el contrario desde un discurso que lo vuelve a reproducir en sus múltiples facetas?
Creo que las mujeres, seguimos entrampadas en el discurso machista, porque –como sostiene Spivak (1991)- no tenemos palabra. O como dice Irigaray (1974) para que lo femenino pueda emerger por fuera de la plataforma significante falocrática, es imprescindible, desquiciar y desarticular la sintaxis.
Por eso para decir (auténticamente) #NiUnaMenos debemos esforzarnos por generar un lenguaje que no sea ni falologocéntrico, ni machista, ni misógino ni patriarcal. La pregunta es ¿cómo se logra construir ese lenguaje? ¿Desde dónde lo podemos producir, si estamos tan colonizadas por la misma ideología que queremos desplazar y denunciar?... ¿o es que acaso estamos sentenciadas a no poder “hablar”?... Porque si no podemos hablar, ¿qué estamos diciendo, cuando decimos “NiUnaMenos”?... Me perturba que solo sea un slogan más…un consignismo vacío que logra generar arenas de disputa partidaria. Arena en la cual, las que seguimos mordiendo el polvo, siempre somos las mujeres…
MK2015
martes, 14 de abril de 2015
¡Hasta la victoria siempre, querida Josefina!
14 de abril de 2015
La Asociación Madres de Plaza de Mayo lamenta el fallecimiento de nuestra querida compañera Josefina de Paludi.
Las personas que luchan hasta el último día de su vida, como Josefina, viven en el recuerdo permanente de su pueblo.
¡Hasta la victoria, siempre, querida Josefina!
sábado, 11 de abril de 2015
CUMBRE DE LAS AMERIKAS
CFK en la Cumbre de las Américas:
"¿Quiénes mataron a Kennedy?¿Un bolivariano, un cubano, o un norteamericano?¿Y quién mató a Lincoln?" en una referencia irónica al decreto de EEUU que declaró a Venezuela como una amenaza para su seguridad.
Ahí lo tenes al pelotudo... Lerner el cipayo
Ver vídeo:
http://www.diarioregistrado.com/espectaculos/116663-a-lerner-lo-entrevistaron-en-espanol-pero-el-se-moria-por-hablar-ingles.html
Ahí lo tenes al pelotudo. Y mas alla de la "gracia". Habría que recordarle al "song writer" que se hizo famoso, gracias a que la camada de músicos Rosarinos empezó a reemplazar a la música "inglesa" durante la guerra de las Malvinas.
Che song writer, gracias a una guerra de mierda, llegaste a ser "conocido" porque tu talento, no es tanto como para haber llegado igual en otras condiciones.
SOS UN PELOTUDO
Y pensar que en mi adolescencia me caías bien...
Che song writer, gracias a una guerra de mierda, llegaste a ser "conocido" porque tu talento, no es tanto como para haber llegado igual en otras condiciones.
SOS UN PELOTUDO
Y pensar que en mi adolescencia me caías bien...
jueves, 9 de abril de 2015
Rapsodia en la Lluvia
Olga Orozco
Rapsodia en la lluvia
Ahora
desde tu ahora estarás viendo
bajo esta misma lluvia las lluvias del diluvio
y aquellas que lavaron las rosas avegonzadas de Caldea
o las que se escurrieron desde el altar del druida hasta el cadalso
y fueron a susurrar sobre una tumba hostil en la espinosa Patagonia,
y también las azules, las prodigiosas narradoras,
las que te prometían un milagro cuando aún eras visible.
¡Qué inventario de lluvias en los archivos embalsamados de la Historia!
Mas ¿qué importan las lluvias?
Sería igual que vieras dinastías de ocasos, medallas o fogatas.
Sólo quiero decir que eres testigo desde todas partes,
huésped del tiempo frente al repertorio de la memoria y del oráculo,
y que cada lugar es un lugar de encuentro como el final de una alameda.
Pero estos pasos tuyos, vacilantes, bajo los pies menudos de la lluvia
me conmueven aún más que tus lamentaciones en el interminable corredor
o tu viejo mensaje para hoy, hallado entre dos libros.
Apostaría estas palabras rotas a cambio de tu nombre tembloroso en los vidrios,
toda la sal del mundo apostaría
a que vienes a combatir por mí contra los legionarios de las sombras,
o que tratas de hallar el moscardón azul que zumba con la muerte,
o que pagas un altísimo precio por abrazar los narcisos y las amapolas
-la vibración más íntima de cualquier estación-,
siempre bordeando los despeñaderos y hasta el confín del mundo,
siempre a punto de caer en la hoguera,
sin remisión y sin aliento.
Y sin embargo has visto el miserable revés de cada trama,
conoces como nadie la urdimbre del error con que fue tapizada mi orgullosa,
mi mezquina morada.
Querrías escamotear la inocultable imperfección con el brillo de un tajo,
dar vuelta mis pisadas encaminándolas hacia el aplauso y el acierto,
corregir el alcance de mis ojos, el temple de mi especie.
¿No te oigo girar y girar entre las ráfagas del agua lavando cada culpa?
¿Y no intentas acaso revelarme con tu melodía los cielos que ya sabes?
Conseguirás de nuevo doblegar esta noche hasta el amanecer
insistiendo en quedarte, como antes en escurrirte más allá de los muros,
acá, donde sólo compartimos la efímera ganancia y la infinita pérdida,
vueltos sobre el costado que nos oculta la visión,
aunque caiga la lluvia.
Poeta argentina nacida en 1920 y fallecida en !999.Docente ,periodista y redactora.
domingo, 5 de abril de 2015
Joan Manuel Serrat - Cantares
C A N T A R E S
Todo pasa y todo queda
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre la mar.
Nunca perseguí la gloria
ni dejar en la memoria
de los hombres mi canción;
yo amo los mundos sutiles,
ingrávidos y gentiles
como pompas de jabón.
Me gusta verlos pintarse
de sol y grana, volar
bajo el cielo azul, temblar
súbitamente y quebrarse.
Nunca perseguí la gloria.
Caminante son tus huellas
el camino, y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar.
Hace algún tiempo en ese lugar
donde hoy los bosques se visten de espinos
se oyó la voz de un poeta gritar
"caminante no hay camino,
se hace camino al andar."
Golpe a golpe, verso a verso...
Murió el poeta lejos del hogar,
le cubre el polvo de un país vecino.
Al alejarse le vieron llorar
"caminante, no hay camino,
se hace camino al andar."
Golpe a golpe, verso a verso...
Cuando el jilguero no puede cantar.
Cuando el poeta es un peregrino.
Cuando de nada nos sirve rezar
"caminante, no hay camino,
se hace camino al andar."
Golpe a golpe, verso a verso
Golpe a golpe, verso a verso...
Golpe a golpe, verso a verso...
Todo pasa y todo queda
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre la mar.
Nunca perseguí la gloria
ni dejar en la memoria
de los hombres mi canción;
yo amo los mundos sutiles,
ingrávidos y gentiles
como pompas de jabón.
Me gusta verlos pintarse
de sol y grana, volar
bajo el cielo azul, temblar
subitamente y quebrarse.
Caminante son tus huellas
el camino, y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar.
Hace algún tiempo en ese lugar
donde hoy los bosques se visten de espinos
se oyó la voz de un poeta gritar
Golpe a golpe, verso a verso...
Murió el poeta lejos del hogar,
le cubre el polvo de un país vecino.
Al alejarse le vieron llorar.
Golpe a golpe, verso a verso...
Cuando el jilguero no puede cantar.
Cuando el poeta es un peregrino.
Cuando de nada nos sirve rezar
Golpe a golpe, verso a verso...
Golpe a golpe, verso a verso...
Golpe a golpe, verso a verso...
viernes, 3 de abril de 2015
El sutil encanto de la irreverencia...
Porque somos así. Porque no somos como quisieran que fuéramos, sino como queremos ser, y porque hoy elegimos ser de esta manera, es que jugamos a seguir siendo más irreverentes, más solidarias, más organizadas y más unidas. Para ir a contrapelo de un mundo que en su vomitiva derechización le sigue rindiendo culto al individualismo más deshumanizante, para militar hasta cuando dormimos, para demostrar(nos) que podemos, que se puede, que tenemos que poder... para -simplemente- no dejar que la vida sea un mero y pendular transcurrir, es que decidimos hacer algo, solo por el placer de hacerlo...y en donde hacerlo, aunque no se pueda, signifique que VAMOS POR MÁS!!!
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